Hola a todooooooos!!! Hoy es jueves de Shaker Scrap y en la entrada de hoy quería enseñaros esta tarjeta que presenté como parte del DT de Locas por el Scrap para el reto tarjetero del mes de Abril, en el que tendréis que presentar una tarjeta cuyo protagonista sea algún animalito. Eso sí, lo mejor que podéis hacer es pasaros por el blog para ver todas las propuestas que han hecho las Locas para el reto y así inspiraros, ¡os van a encantar! Está feo que yo diga eso, pero es que mis compis son unas artistaaaaaaaaas.
Para el reto he preparado como inspiración una tarjeta shaker (¿a qué os sorprende?, decid la verdad, no os lo esperabais ninguna, ¿a que no?) con un simpático cerdito como protagonista (aquí os he dejado filipéndulas, ¿verdad?, todo el mundo se esperaba un unicornio...).
Para el reto he preparado como inspiración una tarjeta shaker (¿a qué os sorprende?, decid la verdad, no os lo esperabais ninguna, ¿a que no?) con un simpático cerdito como protagonista (aquí os he dejado filipéndulas, ¿verdad?, todo el mundo se esperaba un unicornio...).
En esta ocasión he hecho la shaker sin contar con la ayuda de mi adorada fuse (aquí tenéis una entrada sobre este simpática maquinita). Quería que las lentejuelas tuvieran suficiente espacio para moverse a su antojo y por eso he usado una cinta foam de doble cara. Os doy un truquito: si no queréis que las lentejuelas se queden pegadas en los laterales de la cinta, podéis usar polvos de talco. Usando el foam, conseguimos más volumen y, por tanto, más juego para las lentejuelas.
Además del cerdito, he estampado y troquelado (¡qué pedazo de invento son los troqueles!, ¡qué bien cortadito queda todo!) el sentimiento de la tarjeta, que es tremendamente amoroso porque era un regalo para mi papi (que por si no lo sabíais, ya os digo yo que es el mejor).
Al ser una tarjeta tan sencilla, tan limpia (últimamente estoy consiguiendo no ponerlo todo por capas), quería hacer un fondo que contrastara, así que hice un degradado con tres tonos de las tintas distress oxide (rosita suave, rosita intenso y morado). Es alucinante lo bien que se funden estas tintas, me gustan muchísimo más que las distress convencionales (aunque reconozco que para mezclarlas con agua, me gustan más las antiguas).
El cerdito lo he estampado con tinta memento, porque quería colorearlo con copics y así no se me desdibujaba la estampación (cada día me gustan más estos rotuladores, lástima que cueste tanto encontrar los sketch). Como toque final, le apliqué purpurina con el Wink of Stella, aunque tengo que reconoceros que era la primera vez que lo usaba y le eché tanto, que el pobre cerdito parecía una drag queen (no pasa nada, brilli brilli por todos lados); menos mal que cuando se secó, pude retirarle una parte frotando suavemente con papel de cocina.
La verdad es que, aunque no le puse tantas capas de adornos (como es habitual en mí) teniendo en cuenta el destinatario, reconozco que me gustó el resultado, y como a mi padre le encantó (obviamente eso no tiene nada que ver con que le pusiera dentro una foto de su nieta), me doy por satisfecha. Espero que a vosotras os guste también. Os deseo una feliz semana y nos vemos aquí el próximo jueves con una crónica de la I Crop de la Locas y el taller de Steffi Ried en Milbby (¡¡ay, qué ganas tengo ya!!). Un besote, bombones.


















